Póker · Modelo de referencia
Mesa de póker ovalada de madera
Óvalo de nueve o diez puestos con canto de madera maciza o chapada, líneas de posición sublimadas en el paño, bandeja de crupier embutida y reposabrazos tapizado montado por dentro del canto.
Por qué el óvalo
Una mesa de póker resuelve dos condiciones a la vez: nueve o diez personas tienen que ver las mismas cartas comunitarias desde ángulos distintos y una sola persona tiene que alcanzar a todas para repartir. El óvalo cumple ambas mejor que ninguna otra forma. Un rectángulo obliga al crupier a estirarse hacia las esquinas; un círculo desperdicia superficie en el centro y separa a los jugadores.
Nuestra medida estándar es de 213 por 106 centímetros, cómoda para diez puestos. Para salas más justas fabricamos una versión de 183 por 96 para ocho, conservando la proporción entre largo y ancho. Lo que no hacemos es estrechar el ancho manteniendo el largo: es lo que convierte una mesa en un pasillo y estropea el reparto.
El canto
Aquí es donde esta mesa se diferencia de una de estructura metálica. El canto se saca en segmentos curvos de nogal, roble o fresno, se encola en molde y se lija hasta que las juntas dejan de notarse al pasar la mano. Después se barniza a poro abierto, de modo que la veta sigue viéndose y una marca localizada se puede reparar sin lijar toda la pieza.
El reposabrazos acolchado se monta por dentro de ese canto: el brazo apoya sobre el tapizado y la madera queda protegiendo el borde exterior, que es donde se concentran los golpes al mover la mesa. Es también la razón de que el plazo sea algo mayor que en una mesa convencional: la madera necesita tiempo de encolado y de secado.
El paño y la bandeja
La superficie es un tejido de velocidad controlada sobre una lámina de espuma fina, la capa responsable de que una ficha lanzada se detenga donde cae y de que las cartas puedan recogerse con una sola mano. Sobre él se subliman las líneas de posición, el arco de las cartas comunitarias y, si se pide, un logotipo centrado.
La bandeja de crupier va embutida en el centro del lado largo, a la altura del paño, con las columnas dimensionadas según la gama de fichas que se vaya a usar. Si nos dices con qué fichas jugáis, ajustamos los diámetros antes de fabricar.
Medidas y opciones
| Versión | Largo × ancho | Canto | Desde |
|---|---|---|---|
| Óvalo estándar | 213 × 106 cm | Chapado | 720 € |
| Óvalo corto | 183 × 96 cm | Chapado | 720 € |
| Óvalo con canto macizo | 213 × 106 cm | Nogal, roble o fresno | 1.350 € |
| Medida propia | Sobre plano | A elección | Presupuesto |
Altura estándar de 75 cm, ajustable entre 70 y 90 cm. Paño estándar o de grado casino en verde, burdeos, azul marino, negro o gris pizarra.
Pedir presupuesto para este modelo
Escríbenos con la medida del hueco disponible, el número de puestos habitual y la madera que te interesa. Si el encargo es a medida, preparamos un dibujo acotado antes del presupuesto.
Preguntas rápidas
¿Cuánto espacio hace falta alrededor?
Un metro libre desde el borde del canto por cada lado. Para el óvalo estándar eso supone una sala de unos cuatro metros por tres. Con menos espacio, la versión corta de ocho puestos resuelve la mayoría de los casos.
¿Se puede pedir el canto en la madera de mis muebles?
Trabajamos nogal, roble y fresno. Si nos mandas una fotografía del mueble con el que va a convivir, te decimos cuál de los tres se acerca más; igualar una madera antigua al tono exacto no siempre es posible y preferimos avisarlo antes.
¿Incluye sillas?
No. Fabricamos la mesa; las sillas las eliges tú. Si nos dices el modelo, ajustamos la altura del tablero para que la relación entre asiento y canto sea la correcta.